1Mientras que el número “pi” se origina en el círculo, figura esencialmente estática y espiritual, el número “e” aparece en la hipérbole, figura que no participa de la quietud de la primera.
2Estos dos números están relacionados por la fórmula matemática “e” elevado a 2 pi i= 1, por la cual vemos que es necesaria una operación de carácter trascendente (número pi) e imaginaria (número i = raíz cuadrada de -1) para poder llevar el número “e” a la unidad.
3La fórmula “e” elevado a 2pi i es un valor particular de la expresión “e” elevado a “x i”, donde x toma valores reales cualesquiera, cuando x varía desde 0 a 2 pi; dicha fórmula, partiendo del valor 1, toma todos los valores que corresponden a una circunferencia, para volver nuevamente al valor 1 de origen.
4Particularmente cuando x= pi, ella vale -1.
5En otros términos, cuando el exponente describe un ciclo de radio unitario imaginario, la función describe otro ciclo de radio unitario real.
6Desde el punto de vista místico “e” elevado a 2 pi i = 1, nos expresa que la exponencial “e”, cuyo exponente es la longitud de la circunferencia de radio imaginario “i”, simboliza, reunidos, los procesos involutivo y evolutivo que es Dios mismo, es decir, la Unidad.
7Penetrando más la esencia de dicha igualdad, ella traduce algo grandioso, y es que, partiendo de la Unidad, el proceso involutivo-evolutivo realizado durante un ciclo Divino 2 pi i, lleva nuevamente a la Unidad, punto de partida.
8En la primera mitad del ciclo se pasa del valor 1 al valor -1 y en la segunda mitad se retorna al valor 1 de origen.
9De otra manera, tenemos la oscilación desde la espiritualidad a la materialidad y de ésta, a la espiritualidad.
10Medio ciclo involutivo y el otro evolutivo llevan en sí, como era de esperar, la ley de simetría, y más aún, vemos aparecer nuevamente esta ley, cuando al ciclo de manifestación le sigue otro igual de disolución o reposo.
11Parecería que la fórmula y = “e” elevado a “i x” fuera la expresión matemática del ciclo de Brahma.
12Basta recordar el Bhagavad Gita en su estancia VIII, Nº 16 y 17 que dice: “Todos los mundos, a contar del mundo de Brahma, están sujetos a reiterado vaivén1, Arjuna; pero el hombre que ha llegado a mí, nunca más está expuesto al renacimiento; oh, hijo de Kuntil”.
13“Aquellos que saben que el día de Brahma tiene una duración de mil edades y que la noche perdura hasta otras mil2, ellos son los que conocen el Día y la Noche”.
14Esta oscilación o ciclo se realiza, no sólo en el Todo, sino en cada una de sus partes.
15En efecto, una forma cualquiera considerada como unidad da origen, después de un proceso de gestación, a una nueva forma de la misma naturaleza, es decir, a una nueva unidad.
16En otros términos, partiendo de la unidad, llegamos nuevamente a ella luego de haber cumplido un ciclo 2 pi i.
17Este proceso, como ya habíamos dicho, puede expresarse matemáticamente por la función y = “e” elevado a “i x”, de modo tal que cuando x = 0, tenemos la unidad, y después de cumplido el ciclo divino, cuando x = 2 pi, se reproduce la unidad.
18Este ciclo de creación es necesario para que la nueva forma pueda servir eficientemente como instrumento de manifestación superior.
191 - Un vaivén, día de Brahma o manvantara, sería el ciclo dado por 2 “pi i”.
202 - Un día de Brahma sería el ciclo anterior de existencia y la noche de Brahma o Pralaya el ciclo simétrico de reposo.
21La medidad de estos períodos de tiempo puede deducirse sabiendo que una edad de Brahma dura 311.040.000.000.000 años solares.
2217
The source text as printed, transcribed diplomatically. Where the source language uses a non-Latin script that reaches us only through a Victorian romanisation, this layer is labelled transliteration, because that is what we hold.