1es su esencia misma.
2Recordemos que la base de toda armonía son cuatro voces; que el cuarteto es la base de la Música de Cámara; que el acorde perfecto es un ternario con la repetición de la Unidad; que la cuarta nota de la escala tiene una importancia singular, que los números 1, 2, 3, 4 dan las relaciones de la octava, cuarta, quinta, etc….
3Pitágoras, al descubrir la relación existente entre el grupo armónico de la geometría y el acorde perfecto musical, puso las bases de una nueva ciencia, la matemática musical.
4En la matemática es difícil hallar una parte en donde no intervenga el cuaternario, como se verá por los ejemplos más concretos que daremos al final.
5De todo lo dicho se desprende que las características más salientes del cuaternario son Bondad, Armonía y Conciliación de opuestos.
6Se presenta, pues, naturalmente esta pregunta: ¿a qué se deben estas características de armonía y bondad?, ¿cuáles son sus causas cabalísticas y matemáticas?
7Veamos cómo, aplicando los principios expuestos por el gran martinista Barlet, se halla en seguida la solución de este problema.
8Trataremos de dar la explicación cabalística y geométrica, de la pregunta planteada.
9En un artículo próximo, veremos también, su relación con la teoría metafísica-mística de Wronski.
10EXPLICACIÓN CABALÍSTICA. – En un estudio de extraordinaria profundidad sobre la generación de los números, dice Barlet: “Para la concepción de nuestro mundo real, el infinito es doble; infinitamente grande como el Espacio celeste, que se extiende alrededor nuestro, e infinitamente pequeño, como el punto matemático.
11Podemos, pues, representarnos el infinito materialmente y realmente, en su doble concepción, como un punto en el espacio infinito.
12El punto matemático no es la nada, la debemos imaginar como la condensación extrema de todo el Universo reunido en sí, por consiguiente, de toda la energía que es ligada de cualquier naturaleza que sea.
13Él es la Potencialidad Total, la Toda Potencia de Crear.
14Tampoco el Espacio es la Nada; es bien una realidad y tal vez la más certera y tangible para nosotros.
15Él es la Toda Impotencia de Hacer, el Ser reducido a la sola facultad de contener, de recibir, él es la Potencia de Ser.
16Pero podemos, a la inversa, concebir la Toda Potencia expendida en Espacio Infinito y, por consiguiente, anulada en provecho de aquél; los papeles son entonces invertidos; la Toda Potencia deviene Toda Impotencia, con la sola facultad de condensa, y el Espacio deviene la Toda Potencia de condensar, de reducir, de anular el Todo que él contiene; en una palabra, la Toda Resistencia.
17Estos dos conceptos se suceden en período alternativos indefinidamente.
18Cualquiera que sea de las dos concepciones la que se adopte, ella no define siempre el SER ABSOLUTO como la dualidad de lo infinito pequeño zambullido en lo infinitamente grande.
19Es la sola concepción posible para nosotros, porque estamos encerrados en el “mundo real”, donde todo es doble, y a cada uno de los dos infinitos se nos aparece doble; infinito en Potencia, si es nulo en el espacio y recíprocamente (y el inverso si la Potencia llena el espacio).
20Lo Absoluto no nos es más concebible más que por sus dos polos, nosotros no sabemos de él nada más.
21Lo que ordinariamente llamamos un ser es la combinación de estos dos polos: cero (0) o infinito (∞).
22Se sabe que 0.∞ = 1.Un número cualquiera, una realidad es igual a cero.
23Extendiendo esta noción hasta los límites extremos, llamaremos EL SER por excelencia al máximum de este individuo y NO SER a su mínimum, es decir, los dos valores de la cantidad real que llegan al contacto de los polos del Absoluto.
24En esta admirable descripción.
25Inmediatamente la contestación a nuestra pregunta.
26Vemos, en efecto, como el atributo del Absoluto, que es el Amor, lleva a la Toda-Potencia a diluirse en el Espacio en provecho de él; y de ello nacen los dos períodos alternativos de Evolución e Involución.
27Pero cada uno de estos períodos tiene dos polos 17
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