1AÑO 1 MAYO DE 1942 Nº 1 Presentación de la Revista “La Iniciación” Las palabras y los actos de un ser humano son siempre el reflejo de su individualidad.
2Una colectividad cualquiera, una sociedad, de cualquier naturaleza que sea, tiene también una individualidad.
3El “GIDEE”, (Grupo Independiente de Estudios Esotéricos) sociedad de finalidad cultural, iniciática en su fondo y ecléctica en su forma, debía tener un portavoz, también iniciático de fondo y ecléctico de forma.
4Ese portavoz es la Revista que hoy presentamos: LA INICIACIÓN.
5Su nombre es tradicionalista, por ser el mismo que llegó la revista fundada por el GIDEE organizado por PAPUS en otros tiempos y lugares.
6Pero, si el fondo es tradicionalista o iniciático, la forma es adaptada a nuestra época; las páginas de la Iniciación están, desde ya, abiertas a toda colaboración que pueda ser de interés general en búsqueda de la Verdad, de esa Verdad que nos e concibe sin mirar los más variados aspectos de la vida, sin abordar los más diversos aspectos del conocimiento sin hacer el estudio sintético de las verdades parciales que se llaman: Ciencia, Arte, Religión y Filosofía.
7Su redacción obedece, pues, al criterio de interesar por igual, tanto al que está en el camino llamado de “LA INICIACIÓN” como a todos aquellos que buscan en la Ciencia, en la Religión, en la Belleza (Literatura y demás manifestaciones de Arte) la forma particular de manifestación de la Verdad más adaptada a su temperamento, cultura o profesión.
8El propio título de la Revista, “LA INICIACIÓN”, pone en evidencia ese propósito de universalidad de búsqueda, de absoluta tolerancia de exposición.
9Porque ¿cómo sería posible que alguien pretendiera llegar a la Verdad, a la Iniciación que es la Verdad Vívida, sino hubiese abierto primeramente su mente y su corazón a la más amplia y total tolerancia científica, religiosa, filosófica, a todas las manifestaciones de la Belleza?
10Por eso, también, brilla sobre la tapa de la Revista ese SOL que a todos alumbra y vivifica, sin particularidades de escuelas o de creencias, sin predominios de ninguna clase.
11Para vivir, basta existir, respirar, absorber libremente ese aliento, que, si no es la propia vida, es por lo menos y seguramente su medio indiscutible de manifestación en nuestra condición humana.
12Para vivir espiritualmente, intelectualmente, emotivamente también y solamente es necesario respirar, absorber ese aliento de Luz que es la Verdad o el Conocimiento, que nos llega, como los rayos del Sol, por la propia vida, y que absorbemos conforme a nuestro estado de salud y de disposición física, moral y mental o espiritual.
13La revista “LA INICIACIÓN” pretende recibir la mayor cantidad posible de todo rayo de Luz, de toda manifestación de Verdad, de Conocimiento, de Emoción sincera que sus colaboradores puedan traerle.
14Presentar los aspectos más diversos, hasta los más opuestos en apariencia, quizás, de esa inquietud de todos los investigadores de la Verdad, de la Vida, en una palabra; ésa es la misión que nuestra revista se impone como única finalidad.
15Lo hará, quizás, modestamente 1
The source text as printed, transcribed diplomatically. Where the source language uses a non-Latin script that reaches us only through a Victorian romanisation, this layer is labelled transliteration, because that is what we hold.