The text
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Evidentemente hay quienes participan de las características de ambos grupos a la vez. Los primeros son los que traen los gérmenes de nuevas concepciones, las grandes ideas abstractas; los segundos desarrollan las ideas particulares ya existentes, llevándolas en forma constructiva a planos cada vez más concretos, perfeccionando sus detalles. Los unos fecunda, los otros construyen. Los grandes iniciados de la antigüedad, así como algunos místicos y pensadores modernos pertenecen al primer grupo mencionado y sus ideas son pocas veces comprendidas y reconocidas; en cambio, los sabios modernos, en su mayoría, pertenecen al segundo grupo, pues en los últimos siglos prevalece, en la ciencia, la diferenciación del conocimiento; por eso, cuando de vez en cuando aparecen pensadores que tratan de remontar la ciencia a su origen verdadero y místico, ellos se encuentran con violentas críticas por parte de la mayoría, y en cambio con más fuerza son aclamados por aquella minoría que aspira al ideal universal de la ciencia. Y, como Wronsky fue justamente uno de los representantes típicos de los sabios de la tendencia universal, de los grandes místicos ocultistas que han tratado de revelar a los especialistas los orígenes sagrados de la ciencia y su relación con la religión, se comprende el porqué de la reacción producida por su obra en el medio científico. Veamos como la teoría algorítmica de Wronsky, que es la base de su obra matemática, se funda enteramente en las enseñanzas tradicionales de los antiguos iniciados y místicos, sobre el Ternario y el Cuaternario. La CAUSA PRIMERA, aún siendo UNA e indivisible, considerada como Creador, su Naturaleza es Trina: el Uno contiene en potencia el ternario: Voluntad-Amor- Sabiduría, que son los tres atributos primitivos de Dios. La Voluntad y el Amor son los dos polos opuestos de su naturaleza y su acción mutua produce la Sabiduría. Observemos que la naturaleza de la Voluntad y del Amor son opuestos; la Voluntad tiene carácter discontinuo, de fecundación; es la semilla, el Padre, el estado potencial. El Amor es el carácter continuo, de crecimiento, germinación; es la Madre, el estado de devenir. La voluntad fecundando el Amor produce la Sabiduría, que participa de las características de ambos; es el Hijo, la neutralización de ellos. Este es el Ternario divino o el plano espiritual más elevado. Pero, para pasar a un plano más concreto, para poder cumplir la Obra, este Ternario necesita de otro atributo, también primitivo, que es la Acción, formándose así el Cuaternario primitivo espiritual. Estos son los cuatro atributos primitivos de la Divinidad, siendo todos los demás derivados de estos cuatro. El cuarto atributo primitivo, o sea, la Acción, tiene también otra función espiritual que es la siguiente. La Voluntad y la Sabiduría producen combinadas la Justicia; el Amor y la Sabiduría producen combinados el Sacrificio; estos dos nuevos atributos, Justicia y Sacrificio, ya no son atributos primitivos, sino derivados. Vemos, pues, que la Sabiduría es común a los dos atributos derivados y establece entre ellos una especie de ligazón, una especie de unidad; de dónde resulta la necesidad de un atributo primitivo que establece la transición entre Justicia y Sacrificio y recíprocamente. Este atributo primitivo, es evidentemente la Acción, que es la transición entre dos atributos derivados, y se forma así el cuaternario primitivo: Voluntad-Amor-Sabiduría-Acción. Lo dicho puede esquematizarse se esta forma 16
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Curso Práctico de Astrología Judiciaria. (Continuación) Enseñanza de Surya, S. I. En el artículo anterior completamos nuestros diagramas y se hallaban definitivamente colocados todos los Signos del Zodíaco y los planetas que componen el TEMA DEL HORÓSCOPO o RADICAL ASTROLÓGICO para el momento del nacimiento. Como los lectores podrán observar en el número anterior de la Revista (Nº 8) el diagrama completo comprende también la clasificación de los Planetas y de sus aspectos mutuos, vamos a empezar hoy a estudiar esta parte técnica, que es la última que precisamos antes de poder INTERPRETAR un horóscopo. CARDINALES – Recordarán Uds. que los Signos del Zodíaco se clasificaban en Cardinales, Fijos y Comunes. Inscribiremos, pues, a continuación de la palabra “Cardinales” a todos los Planetas que, en nuestro tema, se hallan en los signos de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio, que son los 4 signos llamados Cardinales (ver Revista Nº 2). En dicho tema, hallamos: en Aries – no hay Planeta; en Cáncer – están Júpiter y Venus; en Libra – no hay planetas; en Capricornio – está la Rueda de la Fortuna. Tendemos, pues, en SIGNOS CARDINALES: Júpiter, Venus y la Rueda de la Fortuna. FIJOS – Usando el mismo procedimiento para los Signos Fijos, que son los que siguen a los Cardinales, en el Orden natural del Zodíaco, o sea. TAURO, LEO, ESCORPIÓN Y ACUARIO, veremos que en ellos se hallan los Planetas siguientes: En signos Fijos: la LUNA, SOL y MERCURIO. COMUNES – Haciendo la misma operación para los Signos Comunes (Géminis, Virgo, Sagitario, Piscis), veremos que hallamos en ellos a los siguientes planetas: En Signos Comunes: SATURNO, URANO, NEPTUNO y MARTE. Y con eso tenemos a los DIEZ PLANETAS de la Astrología moderna – es decir, incluyendo a Neptuno, Urano y la Rueda de la Fortuna – debidamente clasificados por su colocación dentro de los Signos Cardinales, Fijos o Comunes. Pero vimos también que los Signos del Zodíaco se clasificaban en otra forma que es por “elemento”, es decir, Signos de Aire, Fuego, Agua y Tierra y haremos lo mismo que anteriormente. SIGNOS DE AIRE – Géminis, Libra y Acuario son los Signos de Aire, hallamos en ellos a los Planetas; URANO y SATURNO que inscribimos en el diagrama. SIGNOS DE FUEGO – En los Signos de Fuego, que son: Aries, Leo y Sagitario, hallamos as los Planetas: LUNA, SOL y MERCURIO (están los tres en LEO). SIGNOS DE AGUA - Los Signos de Agua son. Cáncer, Escorpión y Piscis y en ellos hallamos en este tema a: JÚPITER y VENUS (en Cáncer), lo que anotamos también poniendo los símbolos de estos planetas delante de la palabra “AGUA”, en la columna “Elementos” del Diagrama. SIGNOS DE TIERRA - Finalmente los Signos del Elemento Tierra son: Tauro, Virgo y Capricornio, y en ellos hallamos a MARTE, NEPTUNO y LA RUEDA DE LA FORTUNA, todo lo cual anotamos simbólicamente como lo hicimos anteriormente con las demás clasificaciones. 9
p. 98–99En nuestro mundo nada es permanente; los días húyense todos para el pasado, semejantes a un corto sueño”. 9
El autor de ese alfabeto japonés, Kóbó-Daishi, era un bonzo (sacerdote) budista, y es claro que en los citados versos condensó la doctrina budista de la intermitencia de las formas del mundo material. Continuando mis estudios lingüísticos-cabalísticos, llegué en fin, a descubrir, gracias a la Luz interna, las enseñanzas esotéricas que contiene el alfabeto hebraico. Son las siguientes: א (Alef) El Verbo Divino ב (Beth) es la Facultad Creadora ג (Ghimel) de las formas orgánicas; ד (Daleth) la puerta ה (Hé) de la Vida universal, ו (Vau) el enlace y causa motriz ז (Zain) del esplendor ח (Jeth) de la vida material, ט (Teth) la conservación de los seres, י (Iod) la Omnipotencia כ (Caf) y Energía ל (Lamed) de la Evolución, ם (Mem) que concibe y da a luz, נ (Nun) multiplica y da crecimiento ס (Samekh) y renovación cíclica; ע (Hwain) es la Providencia Divina, פ (Pe) su lenguaje y enseñanza. צ (Tzade) El pensamiento concentrado ק (Kof) en las doctrinas iniciáticas ר (Resh) da la facultad de conocer ש (Shin) las Leyes de la Naturaleza ת (Tau) la Realidad y los Símbolos. II La enseñanza esotérica, contenida concisamente en el alfabeto hebraico, comienza por el vocablo ALEF, cuyo significado es: El Verbo Divino. Este vocablo ALEF se compone de dos raíces: AL y Pe (o Fe, pues en la lengua hebraica P y F son indicadas por una sola letra). Sabiendo que cada letra hebraica, ya pos sí misma, tiene un significado, determinemos el significado de la palabra – raíz AL. Esta palabra se compone de dos letras – raíces: A y L. La letra A (cuyo nombre es Alef), es el primer sonido que el ser humano articula; es claro, pues, que expresa la idea de unidad y del principio, y como cada unidad se liga a una causa, y cada causa es inseparable de una fuerza, también estas ideas (la de causa y la de fuerza) son ligadas con el sonido A, y su correspondiente letra, y de ellas nacen las ideas de la actividad, del poder y de la estabilidad. 10